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Cueva de las Manos, manifestación del arte rupestre en la Patagonia

Cueva de las Manos

La cueva de las Manos es el hogar de valiosísimas manifestaciones de arte rupestre. Esta se encuentra ubicada en la República Argentina, específicamente en la cuenca del río Pinturas, situada en la región de la Patagonia, entre la costa del Atlántico sur y los Andes.

Esta cueva debe su nombre a las huellas de manos estampadas en sus paredes por medio del estarcido, una técnica similar a la impresión con plantilla.

De esta técnica podemos suponer que los habitantes colocaban sus manos sobre las paredes para estamparlas con pintura.

Aunque sus estudios arqueológicos se iniciaronen la década de los años 60, ya para el año de 1876, se tenía conocimiento de esta cueva por medio del naturalista Francisco Pascacio Moreno, mejor conocido como Perito Moreno.

Imágenes de la cueva de las Manos

En la cueva de las Manos se han identificado un total de 829 manos pintadas, casi todas izquierdas. Además, se puede apreciar como algunas de ellas están superpuestas y, en la mayoría de los casos, representadas en negativo por medio del mencionado estarcido.

Para la impresión en negativo, los antiguos pobladores usaban huesos ahuecados de ñandú por el que soplaban los pigmentos, a modo de spray que roseaban sobre la mano izquierda apoyada sobre la roca. La pintura la fabricaban combinando pigmentos originarios con yeso para lograr la adherencia.

Cueva de las Manos manifestaciones

Los colores usados dependían de la materia prima que los autóctonos podían conseguir. Así, el rojo lo obtenían por medio del manejo de la hematita, el blanco por la caliza, el negro a través del uso del manganeso o del carbón vegetal y el amarillo por la limonita.

Además de las manos, en esta caverna se pueden observar representaciones humanas a cuerpo completo, representadas con formas lineales y rodeadas de espirales que, se suponen, simbolizaban la presencia de dioses.

En tales pinturas se observan figuras que reproducen escenas relacionadas con la vida cotidiana de los aborígenes patagónicos, sus antecesores, y antiguos pueblos de cazadores y recolectores.

Otras manifestaciones presentes en la cueva de las Manos eran figuras abstractas y motivos de animales típicos de la región, como guanacos y choiques.

Historia de la cueva de las Manos

Las imágenes presentes en la cueva de las Manos son las primeras manifestaciones artísticas que se conocen de los pueblos sudamericanos, con una datación que estaría cercana al año 9.000 a.C.

Los estudios más recientes señalan que los propiestarios de estas manos, fueron en este caso propietarias, ya que la inmensa mayoría de ellas eran de mujeres.

Posteriormente se realizaron más investigaciones para concluir que las mujeres jugaron un papel protagónico en el arte rupestre.

Asimismo, los especialistas distinguen tres tipos estilísticos. El más antiguo, data de 9.000 años antes de la era cristiana, y en ella se muestran negativos de manos, escenas y cercos de caza con lazos.

El segundo se ubica desde el 7.000 al 3.000 a.C. y allí podemos ver manos negativos, grupos de guanacas preñadas, algunos anfibios y ñandués. Además, también existen algunas figuras felinas.

El último grupo está en una datación correspondiente al año 2.500 a.C y nos muestran figuras humanas, manos esquemáticas, figuras geométricas, círculos concéntricos o líneas en zigzag.

Una de las cosas que destaca de esta pintura es que todas las figuras fueron elaboradas en rojo.

Cueva de las Manos representaciones

Desafiando las teorías del poblamiento americano

La evidencia que sitúa la periodización de las pinturas más antiguas de la cueva de las Manos en un año cercano al 9.000 a.C., viene a plantear una duda sobre la teoría del poblamiento tardío de América.

Dicha teoría, encabezada por científicos como Alex Hrdlicka y completada por Paul Rivet, define el poblamiento americano como un largo proceso que, a través de varias oleadas, duró unos 6.000 años, teniendo su punto de inicio en el 13.000 a.C.

El cuestionamiento pasa por el hecho de que la Patagonia, al estar cercana al extremo sur de Sudamérica, debió ser una de las últimas partes pobladas del continente, es decir, que debió ser habitada alrededor del año 7.000 a.C.

Mientras que la evidencia de la cueva de las Manos apunta a pinturas del 9.000 a.C. momento en el cual, si se da por buena la teoría del poblamiento tardío de América, se supone aún no se había iniciado la sedentarización de los pueblos americanos.

Ubicación de la cueva de las Manos

Para llegar a la cueva de las manos es necesario transitar la denomina ruta nacional 40, un tramo de carretera situado a unos 5.000 kilómetros del territorio de la República Argentina.

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Este largo viaje tiene un gran valor desde el punto de vista arqueológico, pues permite acceder a una zona en la que, además de visitar  la cueva de las Manos, se podría pasar por otros sitios con valor arqueológico como la Piedra Pintada, Charcamata, la Cueva Grande y el arroyo Page.

Sin embargo, visitar la zona requiere de una muy buena planificación, pues las localidades son muy remotas y se complica la posibilidad de contar con servicios públicos. Esto ocurre, por ejemplo, con las estaciones de servicio, que quedan muy alejadas unas de otras. Por lo tanto, quedarse parado por falta de combustible puede ser un peligro.

Cueva de las Manos pinturas

Situación de la cueva de las Manos

Al igual que ha ocurrido en cuevas de diferentes partes del mundo, la cueva de las Manos corre peligro por la sobre exposición, a pesar que desde 1.999 fue declarada patrimonio mundial de la UNESCO.

Muchos autores indican que la presencia humana, aun estando controlada, genera daños en ella debido a que altera el frágil  equilibrio ecológico de la cueva y con ello altera las condiciones necesarias para el mantenimiento de los elementos gráficos que hay en su interior.

En la caso de la cueva de las Manos, esto destaca todavía más. Su deterioro se debe, sobre todo, a que en ella se ha practicado un turismo no planificado e irresponsable, lo que ha llevado a que la cueva sufra rupturas de paredes y, en algunos casos, pintadas por turistas inescrupulosos que han escrito mensajes dentro de la cueva.

Algunas autoridades argentinas han alertado al gobierno nacional para que elabore un estudio de la situación de la cueva y entonces se pueda planificar un plan de visitas que permita conservar este importante patrimonio histórico.

Por otro lado, las actividades mineras presentes en la zona también se convierten en amenaza para la conservación de la cueva, porque puede generar inestabilidad en el terreno.

Todo esto puede provocar que ocurran derrumbes o que se vea alterada la calidad del agua y el aire, lo que podría derivar en el deterioro de las pinturas.